Respuesta corta: un coche eléctrico tiene las mismas obligaciones que uno de gasolina o diésel: necesita como mínimo el seguro de responsabilidad civil obligatoria. Lo que cambia son algunos detalles que conviene revisar: cómo se cubre la batería, si están incluidos el cable y el punto de carga y si la asistencia contempla quedarte sin autonomía.
La batería, la pieza clave
La batería es uno de los componentes más caros del coche. Pregunta a tu aseguradora:
- ¿Está cubierta la batería en caso de accidente, incendio o fenómeno atmosférico?
- Si la batería es de alquiler (algo que ofrecen algunos fabricantes), ¿quién la asegura: tú o la empresa propietaria?
- ¿Cómo se valora en caso de siniestro total?
Las averías por desgaste de la batería normalmente no las cubre el seguro, sino la garantía del fabricante.
Cable y punto de carga
Algunas pólizas incluyen el robo o los daños del cable de carga, y otras no. El punto de carga instalado en tu garaje suele depender del seguro de hogar o de la comunidad, más que del seguro del coche. Comprueba ambos.
Asistencia por falta de carga
Igual que un coche de combustión puede quedarse sin gasolina, un eléctrico puede quedarse sin batería. Muchas pólizas incluyen el remolque hasta el punto de carga más cercano. Revisa las condiciones de la asistencia en carretera de tu póliza.
Reparaciones en talleres especializados
Los coches eléctricos requieren talleres con formación y equipos específicos para trabajar con alta tensión. Si tienes un todo riesgo, pregunta si la aseguradora tiene talleres concertados preparados para tu modelo.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio un seguro especial para coches eléctricos?
No. La obligación es la misma que para cualquier vehículo a motor: la responsabilidad civil obligatoria. El resto de coberturas son voluntarias.
¿Y los híbridos enchufables?
Se aplican las mismas recomendaciones: revisa cómo se cubre la batería, el cable de carga y la asistencia.



