Respuesta corta: la franquicia es una cantidad fija que pagas tú en cada reparación de tu coche cubierta por daños propios. Si el arreglo cuesta menos que la franquicia, lo pagas tú entero; si cuesta más, tú pagas la franquicia y la aseguradora el resto.
Cómo funciona, con un ejemplo
Imagina un todo riesgo con una franquicia de 300 € (cifra solo orientativa para el ejemplo):
- Reparación de 200 €: no compensa dar el parte; la pagas tú, porque es menos que la franquicia.
- Reparación de 1.000 €: tú pagas 300 € y la aseguradora, 700 €.
- Un golpe que te da otro conductor y la culpa es suya: no pagas franquicia. Los daños los cubre el seguro del responsable.
¿A qué coberturas se aplica la franquicia?
Normalmente solo a los daños propios: los golpes de los que eres responsable o en los que no hay a quién reclamar. Coberturas como lunas, robo o incendio suelen funcionar sin franquicia, aunque depende de cada póliza. Por eso es importante leer bien las condiciones.
Ventajas e inconvenientes
- Prima más baja que un todo riesgo sin franquicia.
- Protección ante golpes grandes, que son los que de verdad desequilibran tu economía.
- Menos partes por golpes pequeños, lo que ayuda a mantener un buen historial de siniestros.
El inconveniente es evidente: en cada golpe del que seas responsable tendrás que adelantar o asumir la franquicia. Si sueles tener pequeños golpes de aparcamiento, puede que acabes pagando más de lo que ahorras.
Qué preguntar antes de contratarlo
- ¿La franquicia se aplica por siniestro o por año?
- ¿Hay franquicias distintas para conductores no declarados o noveles?
- ¿Se aplica también a lunas, robo o incendio?
- ¿Cómo se paga: al taller o a la aseguradora?
Si dudas entre esta opción y otras, consulta nuestra comparativa de terceros ampliado y todo riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Si el golpe es culpa del otro, pago la franquicia?
No. Cuando el responsable es otro conductor identificado y asegurado, su seguro paga los daños de tu coche y tú no asumes franquicia.
¿Me conviene dar parte de un golpe pequeño?
Si la reparación cuesta menos que la franquicia, no ganas nada dando parte, y además ese siniestro puede quedar en tu historial. Pide antes presupuesto al taller.



